miércoles, octubre 31, 2007

Bien hecho caracolito





Que buena lección nos dio el caracolito. Tenemos que aprender las grandes enseñanzas que nos proporciona la naturaleza misma. Luego de ver esto cabe preguntar: ¿Quién pone los límites?

"A menudo lo imposibles es aquello que dejamos de intentar de hacer o no tenemos el valor de creerlo ...."

martes, octubre 30, 2007

No puede ser.


Tus Viejos


"Quédate aquí dijo la mujer aparentando afecto. Aquí vas a estar bien. Verás correr a los perritos y te vas a entretener." Luego puso una bolsa con pañales a su lado y una nota escrita que decía: "Me llamo John King; padezco la enfermedad de Alzheimer", y desapareció, abandonando al anciano en una pista de carreras de perros.

La que abandonó al anciano era Sue Gifford, mujer de cuarenta y un años de edad. El anciano abandonado era su propio padre, de ochenta y dos años, y víctima de Alzheimer. Para librarse de la carga que significa esa enfermedad, la hija lo llevó a una pista de carreras de perros y lo abandonó en su silla de ruedas. El juez la condenó a seis años de prisión.

Este caso, que apareció en uno de los periódicos de Estados Unidos, conmovió a toda la comunidad. Se sabe que la enfermedad de Alzheimer es dolorosa. Deja a la persona totalmente inhabilitada. No puede valerse por sí misma en nada. Es un caso patético del ser humano que ha perdido lo mejor que tiene: la chispa de la inteligencia. Esa es la condición de la víctima de Alzheimer. Es una muerte en vida.

No obstante, hay una ley universal que descansa sobre el ser humano: "Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios" (Éxodo 20:12).Es el quinto mandamiento del decálogo de Moisés.

Abandonar a los padres ancianos por cualquier causa que sea, y especialmente si es sólo por quitarnos de encima el estorbo que ellos nos resultan, no es sino ingratitud, desprecio y sobre todo deshonra.

En muchos lugares hay excelentes establecimientos especializados para prestar la atención debida a los ancianos. Y muchos hijos, con sabiduría y cariño, internan allí a sus progenitores inhabilitados. En algunos casos especiales y según las circunstancias esta puede ser una buena opción, sobre todo si los hijos no los abandonan, los visitan y estan pendientes de sus necesidades demostrando preocupación y ternura.

Sin embargo, cuando se da el caso de hijos que no tienen la facilidad de internar a sus ancianos padres en lugares como esos, tiene que ponerse en juego otros recursos. Aquí es donde entra un amor muy especial y un cariño único.

El mandamiento de honrar a los padres viene de Dios. También viene de Dios, para quien lo desee, la inspiración, la paciencia y la determinación de proceder conforme a los eternos y justos mandamientos divinos.

Honremos a nuestro padre y a nuestra madre. Algún día seremos nosotros quienes estemos en sus zapatos.

viernes, octubre 26, 2007

Una canción no bastará




Me pregunto por qué la vida es así
Tan injusta para algunos
Si con una canción pueda el mundo cambiar
La cantaría hasta que cambie todo el mundo

Pero no, una canción no bastará
Pero no, una canción no bastará

Si pudiera llevar esperanza
Para aquel que no encuentra futuro
Y con una canción llenar el corazón
De aquel que siempre lleva el vacío más profundo

Pero no, una canción no bastará
Pero no, una canción no bastará

Y aunque no puedo cambiar el mundo
Déjame intentarlo

Coro:
Esta canción se la quiero dedicar
A aquel que está solo y sin ilusión
Al que se siente sin hogar
Aquel que solo quiere paz y esperanza

Pero no, una canción no bastará
Pero no, una canción no bastará

Huu huuuu huhu
Huu huuuu huhu

Coro:
Esta canción se la quiero dedicar
A aquel que está solo y sin ilusión
Al que se siente sin hogar
Aquel que solo quiere paz y esperanza
Aquel que busca su oportunidad

Aquel que quiera su ilusión
Aquel que quiera conocer a Dios
Aquel que quiere más, aquel que quiere más y aaa
Aquel que pide recibirá
Aquel que busca ese gozo
Aquel que clama nuevas fuerzas tendrá
Recibirá aquel que quiere más,

Aquel que quiere más
Abre hoy tu corazón
Deja que Él te llene mejor

Edgar Lira
Una canción no bastará

Cierto

¨El caballo desbocado no sabe que expone la vida de su jinete¨.
-Rocío Sánchez

jueves, octubre 25, 2007

Mi verdad

Una cosa puedo decir a ciencia cierta:

Dios, sin ti mi vida no tendría ningún sentido.


miércoles, octubre 24, 2007

Alumbra

Hace cientos de años, había un hombre en una ciudad de Oriente. Un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. EI amigo lo mira y de pronto lo reconoce Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo entonces, le dice: ¿Que haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves…

Entonces, el ciego le responde: -Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí… No sólo es importante la luz que me sirve a mí sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.

¿No sabes que alumbrando a otros, también me beneficio yo, pues evito que me lastimen otros que no podrían verme en la oscuridad?-

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil, muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través el desaliento, la crítica, el egoísmo el desamor, el odio, el resentimiento…¡Que hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás, sin fijarnos si lo necesitan o no!. Llevar luz y no oscuridad. Si toda la gente encendiera una luz, el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad.

Luz, demos luz. Tenemos en Jesús el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer. Está en nosotros saber usarla. Está en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas.

Lucas 8:16 - Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz.

Juan 1:5 - La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Juan 8:12 - Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo;el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

lunes, octubre 22, 2007

Enamórame





Interpretada por: Duo - Jesús Adrián Romero / Abel Zabala


Quiero aprender a escucharte
quiero saber q es amarte
de tu verdad yo saciarme
enamorame de ti.

Desde el CBox

Desde el Cbox de mi hermano Nesty, en su blog Nesty's Space, Clarissa le dejó el siguiente mensaje:

Todos experimentamos zonas cero en la vida, grandes pérdidas que estremecen nuestro cimiento, nuestra vida y nuestra fe: pérdidas profesionales, de seres queridos, del matrimonio. Son etapas en nuestra vida en que nos sentimos abrumados por la tragedia o por la magnitud de los sucesos y nos sentimos desvalidos. Pareciera que las torres gemelas de nuestra vida están a punto de colapsar y transformar todo en una rutina, e incluso arrastrarnos... Las zonas cero en la vida de los hijos de Dios son decisivas. Pueden construir o destruir una vida. Sabes que te amo. Y que eres muy especial para Dios. Dios te ama y te lo hace saber a cada segundo.

Es lindo recibir este tipo de mensajitos, más cuando son inesperados.

¿Qué Harías?



Estás conduciendo tu carro en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada y ves a tres personas esperando al autobús:

1. Una anciana que parece a punto de morir.
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.

¿A cuál llevarías en el coche, teniendo en cuenta que sólo puedes llevar a un pasajero en tu carro?
Piensa antes de seguir leyendo...

Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo. Podrías llevar a la anciana, porque va a morir, y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que él te salvó la vida una vez, y esta sería la oportunidad perfecta de devolverle el favor.

Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al hombre o mujer de tus sueños...

Piensa antes de seguir leyendo...

El aspirante que fue contratado (de entre 200 aspirantes) no dudó al dar su respuesta. Me encantó y espero poder utilizarlo alguna vez en alguna entrevista.

¿QUÉ DIJO? Simplemente contestó: "Le daría las llaves del carro a mi amigo, y le dejaría que llevara a la anciana al hospital. Yo me quedaría y esperaría al autobús con la mujer de mis sueños."

Debemos superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas, y aprender a pensar creativamente, pensar ¿Qué Haría Jesus?

Muchas veces creemos que los problemas no tienen solución y nos resignamos a perder y no luchar, olvidando aquellas palabras que dicen: "Lo que es imposible para el ser humano, es posible para Dios" (Lucas 18:27).

Marcos 9:23
Jesús dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

Filipenses 4:13
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece

miércoles, octubre 17, 2007

En equipo

Pasa El Ladrillo

¿Has observado alguna vez a obreros de la construcción trabajando en un edificio a distintos niveles de andamios, pasando los ladrillos del nivel inferior al andamio de arriba y de allí al siguiente? El trabajo avanza mientras cada ladrillo al llegar a un nivel es descargado y luego pasado al nivel siguiente.

¿Qué ocurriría si uno de los obreros del nivel intermedio no entregara sus ladrillos y al mismo tiempo le fuera alcanzada otra fila? ¿Qué si el hombre del nivel superior se negara a recibir su carga de ladrillos? El pobre hombre del nivel medio sería aplastado por la carga de ladrillos.

Eso es precisamente lo que nos ocurre en la esfera invisible. Cuando el primer problema nos alcanza fracasamos en no mandarlo "hacia arriba", y pronto nos sentimos presionados y oprimidos. Luego viene un segundo problema y un tercer problema y paulatinamente nos debilitamos hasta que finalmente quedamos aplastados bajo la carga.

El remedio es tan sencillo. Tan pronto como una ansiedad nos amenace debemos pasarla de inmediato "hacia arriba".

Watchman Nee

1 Pedro 5:7
Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Mateo 11:28
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

¿Quién eres: zanahoria, huevo o café?

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo.

En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un bol. Sacó los huevos y los colocó en otro bol. Coló el café y lo puso en un tercer bol.

Mirando a su hija le dijo: - "Querida, ¿qué ves?" - "Zanahorias, huevos y café” fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija preguntó: - "¿Qué significa esto, padre?" El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

- "¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija.

- "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?".


lunes, octubre 08, 2007

Quizás hoy



Interprete: Ricardo Rodríguez
Canción: Quizás hoy