martes, febrero 26, 2008

La fortaleza de un hombre


La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros. Está en el tamaño de sus brazos cuando abrazan.

La fortaleza un hombre no está en lo profundo del tono de su voz. Está en la gentileza que usa en sus palabras.

La fortaleza de un hombre no está en la cantidad de amigos que tenga. Está en lo buen amigo que se vuelve de sus hijos.

La fortaleza de un hombre no está en como lo respetan en su trabajo. Está en como es respetado en su casa.

La fortaleza de un hombre no está en lo duro que puede golpear. Está en lo cuidadoso de sus caricias.

La fortaleza de un hombre no está en su cabello o su pecho. Está en su corazón.

La fortaleza de un hombre no está en las mujeres que ha amado. Está en poder ser verdaderamente de una mujer.

La fortaleza de un hombre no está en el peso que pueda levantar. Está en las cargas que puede llevar a cuestas.

Y por último, verdadera Fortaleza de un Hombre no esta en confiar en sus propias Fuerzas. Está en poner su confianza en Dios



Jeremías 17:7 - Bendito el varón que se fía en el Señor, y cuya confianza es Dios.

1 Juan 5:14 - Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

domingo, febrero 24, 2008

Presencia



En ocasiones el mero hecho de estar presentes hace el beneficio más increíble a los seres humanos... hay palabras que a veces sobran.



Había una vez una anciana en un asilo, era una mujer llena de amargura y abatida por la vida . Ella no hablaba con nadie ni pedía nada.
Ella apenas existía - en su vieja y rechinante mecedora . La anciana no tenía visitantes.

Cada dos dias por la mañana, una joven y sabia enfermera entraba en su habitación. Ella no trataba de hablar o hacerle preguntas de la señora, simplemente acercaba otra mecedora junto a la anciana y se mecía con ella.

Semanas o meses más tarde, la anciana finalmente hizo uso de la palabra.

'Gracias', dijo. "Gracias por mecerte conmigo '."


"No hay nada más artístico que verdaderamente amar a las personas." -- Vincent Van Gogh

Lucas 10:27 --- Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.

sábado, febrero 23, 2008

Las dos semillas


Dos semillas están juntas en la tierra sembrada.

La primera dijo: "Quiero crecer! Quiero que mis raíces lleguen muy abajo en el suelo y que mis retoños rompan la corteza de la tierra que tengo arriba... Quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas para anunciar la llegada de la primavera... Quiero sentir el calor del sol en mi cara y la bendición del rocío matinal en mis pétalos!"

Y entonces creció.

La segunda semilla dijo: "Tengo miedo. Si dejo que mis raíces vayan hacia abajo, no sé qué encontraré en la oscuridad. Si me abro camino a través del suelo duro por sobre mi puedo dañar mis delicados retoños... ¿Y si dejo que mis brotes se abran y una serpiente trata de comerlos? Además, si abriera mis pimpollos, tal vez un niño pequeño me arranque del suelo. No, me conviene esperar hasta que sea seguro".

Y entonces esperó. Un ave que andaba dando vueltas por el lugar en busca de comida, encontró a la semilla que esperaba y enseguida se la tragó.

"El que al viento observa, no sembrará, y el que mira a las nubes, no segará. Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes de reposar tu mano." (Eclesiastés. 11: 4-6)

Cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. Mateo 7:24,25.